“Las aerolíneas seguimos altos estándares que ponderan siempre la seguridad y no nos permitiríamos volar si el clima representara un riesgo, pero contar con un ecosistema tecnológico moderno sí puede ayudar a planificar mejor los itinerarios, en pos de la eficiencia y de la experiencia nuestros pasajeros”, explica José Raúl Vargas, gerente general de Sky Airline en Perú.
Hace unas semanas, Arequipa quedó aislada por lluvias y neblina intensa que lograron el cierre de carreteras y la cancelación de múltiples vuelos, demostrando la necesidad que tenemos de reforzar la tecnología de equipos meteorológicos, para predecir y anticipar de forma más precisa los eventos de clima adversos, así como reducir la cancelación repentina de vuelos.
Por mencionar otro ejemplo, en Trujillo la suma de las condiciones climáticas y las limitaciones del sistema de aterrizaje instrumental (ILS) actual dificultan la visibilidad, propiciando cancelaciones de vuelos o aterrizajes alternos. Si bien el aeropuerto cuenta con un sistema ILS, existe espacio para modernizarse con el fin de reducir el impacto en los pasajeros y permitir mayor regularidad en las operaciones.
Cada año enfrentamos temporadas con meteorología adversa en distintas regiones, por lo que es crucial reflexionar sobre las medidas para minimizar su impacto en la conectividad aérea. La metodología de predicción meteorológica utilizada hace diez o veinte años ha perdido efectividad. Los modelos climatológicos han cambiado, lo que hace imprescindible optar por tecnología de última generación para obtener pronósticos más precisos y confiables.
Es innegable que en los últimos años la tecnología para sortear estos eventos climáticos adversos ha mejorado. No obstante, es preocupante que en algunas provincias de Perú, incluso en otros países de Latinoamérica, los equipos terrestres no sean lo suficientemente actuales, impactando en la predictibilidad de las operaciones aéreas. Esta realidad limita la precisión en la predicción del clima y la coordinación entre controladores de tránsito aéreo y aeronaves. Si bien existen imágenes satelitales de meteorología, los radares terrestres permitirían una detección más exacta y una mejor asistencia a las tripulaciones en las trayectorias de acercamiento a los aeropuertos.
Hoy en día las aeronaves modernas cuentan con sistemas de monitoreo meteorológico avanzados con los que pueden obtener y analizar información climática en tiempo real, mejorando significativamente la calidad y precisión de la lectura del clima en vuelo, además de ofrecer mayor alcance en la detección de condiciones adversas.
Sin embargo, contar con mejores herramientas para predecir condiciones de clima no significa que el sector esté dispuesto a operar bajo cualquier circunstancia. Las aerolíneas seguimos altos estándares que ponderan siempre la seguridad y no nos permitiríamos volar si el clima representara un riesgo, pero contar con un ecosistema tecnológico moderno sí puede ayudar a planificar mejor los itinerarios, en pos de la eficiencia y de la experiencia nuestros pasajeros.
La implementación de equipos tecnológicos de vanguardia implica una gran inversión, pero es imprescindible si buscamos promover la conectividad y el turismo de nuestro país. Apuntemos a trabajar con una visión integral de la aviación, elevando estándares operativos. La modernización tecnológica es tan crucial como el desarrollo de la infraestructura aeroportuaria y el clima siempre será propicio para lograr esos objetivos.
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Fuente: El Comercio
